(III) De la neurona a la conciencia: ¿Qué es el materialismo? (por Jan Doxrud)

Hemos estado revisando el concepto de materia, dejando claro que existe un concepto obsoleto de materia. El nuevo concepto de materia es dinámico puesto que va más allá de objetos concretos, compactos y dotados de masa. Para entender esta clase de materialismo emergentista hay que comprender el concepto de “emergencia” o “propiedades emergentes”. Tenemos que el materialismo es monista, puesto que plantea la existencia de la materia y rechaza la idea de espíritus fantasmas o cualquier otra entidad que subsista independiente de una base material. Pero Bunge añade que el materialismo no necesita ser monista en relación a las propiedades de las cosas. En otras palabras, no es necesario afirmar, señala el autor, que todos los objetos posean una única propiedad: extensión espacial, capacidad de unirse a otras cosas, materia, etc. En síntesis, el materialismo emergentista afirma que todos los existentes son materiales pero, lejos de pertenecer a un solo nivel de organización, se encuentran agrupados en distintos niveles de organización: átomos, moléculas, orgánulos, células, órganos, individuos, grupos sociales, sociedades.

(II) De la neurona a la conciencia: ¿Qué es el materialismo? (por Jan Doxrud)

Existe otra concepción del mundo además del monismo, me refiero al pluralismo. En términos generales el pluralismo es una concepción que defiende la idea de que existen más de una especie de objetos de una determinada categoría. Un ejemplo de pluralismo es el ya mencionado “dualismo” (ya sea ontológico o antropológico) que puede tomar la forma cuerpo-alma, cuerpo-espíritu o mente-materia.  En suma, el dualismo ontológico, como señala Bunge, “es la concepción según la cual el mundo está compuesto de cosas de dos tipos: materiales e ideales, mundanas y ultraterrenales, profanas y sagradas, o buenas y malas”.

(I) De la neurona a la conciencia: ¿Qué es el materialismo? (por Jan Doxrud)

En el presente escrito abordaré una serie de conceptos a saber: ontología, el concepto de materialismo y materialismo emergentista. Para algunos puede sonar un tanto abstracto esta clase de temas, pero en realidad son bastante cercanos a nuestras vidas cotidianas. Como ya señalé en otro artículo, la ontología, como explica el filósofo Mario Bunge, es la rama de la filosofía que estudia las características más generales de la realidad: el cambio, el tiempo, la causalidad, lo que existe, la vida y la mente. Otro nombre con el que se conoce la ontología es la metafísica, título de una de las obras de Aristóteles (no confundir con la metafísica de movimientos New Age que son una verdadera estafa).

Maya o el velo de la ilusión (por Jan Doxrud)

¿Cómo es posible que existan personas que crean en demonios, fantasmas o espíritus desencarnados? ¿Cómo es posible que ciertas personas crean que existan “energías” misteriosas como si existieran independiente de los cuerpos de los cuales son sólo propiedades”? ¿Cómo es posible que existan personas que crean que los muertos pueden “hablar” por medio de un “medium”? ¿Cómo es posible que existan personas que conciban al ser humano desde un punto de vista dualista, es decir, que está compuesto por un cuerpo y un alma? Por otro lado, podemos preguntarnos, ¿Cómo es posible que existan personas que no crean en seres fantasmales o cualquier entidad que no requiera de un cuerpo para existir?

(IV) Economía, conducta humana e incentivos (por Jan Doxrud)

La lógica económica también ha “invadido” el terreno de la democracia y uno de sus elementos centrales: las elecciones. Desde un punto de vista formal, tal como enfatizó el economista austriaco, Joseph A. Schumpeter, la democracia es una competencia por el poder. La democracia procedimental o formal pose los siguientes rasgos

-Lo relevante sonlos procedimientos y no los fines que se persiguen.

-Procedimiento: elecciones competitivas en donde los ciudadanos eligen a sus representantes, participando en elecciones libres.

-La democracia supone así un conjunto de reglas y procedimientos por medio de los cuales se eligen a quienes en ejercen el poder. Las mayorías son las que prevalecen sobre las minorías.

-En si misma, como un procedimiento, la democracia es neutra, salvo si se discrimina arbitrariamente a quienes pueden o no votar, o si la oferta política se reduce a un partido polaco (Totalitarismo, Dictadura = monopolio político)

(III) Economía, conducta humana e incentivos (por Jan Doxrud)

Ya que hablamos de la “lógica política” cabe preguntarse si se puede realizar un “análisis económico de la política”. Aquí podemos traer a la palestra a la denominada “Escuela Public Choice” cuyos integrantes más representativos fueron James m. Buchanan (1919-2013) quien fue Premio Nóbel de Economía en 1986, y Gordon Tullock (1922-2014) economista y Profesor de Derecho. Esta escuela se propuso estudiar como opera el Estado (entendido como la suma de voluntades individuales) así como las motivaciones e incentivos de sus funcionarios para averiguar así cuáles eran los factores que influían en las políticas que elige el Estado de entre las diferentes opciones que se le presentan.

(II) Economía, conducta humana e incentivos (por Jan Doxrud)

 Dentro del enfoque económico, los incentivos son cruciales. Muchas veces nos dejamos llevar por metas u objetivos muy nobles, pero no somos lo suficientemente conscientes de que tales objetivos y metas nobles pueden generar incentivos perversos. Hemos sido testigos de ciertas consecuencias, al parecer, no anticipadas por los independistas catalanes, que han sido testigos de cambios de sede sociales de bancos y de otras empresas que amenazan con irse de Cataluña frente a la posibilidad de que esta salga de la zona euro. Los políticos, aparentemente, aún no comprenden que la lógica económica no puede ser sometida a la lógica política.  Conocida es la historia de aquella aldea que tenía un grave problema que tenía a la población en pánico: una plaga de ratas.

(I) Economía, conducta humana e incentivos (por Jan Doxrud)

El análisis económico estudia el modo en que los individuos “racionales” toman sus decisiones en condiciones de escasez y enfrentados a diferentes alternativas, y la forma en que estas decisiones afectan a otros agentes económicos.  Se parte con la idea de que los individuos deciden de manera racional unas reglas de comportamiento, reglas como por ejemplo, maximizar su utilidad (teoríaa de la elección racional) , si se trata de consumidores, o maximizar sus beneficios, en el caso de los productores. Lo que el análisis económico estudia es cómo los agentes optimizan su conducta a la hora de enfrentarse a las alternativas posibles para alcanzar sus fines. Gary Becker (1930-2014), quien fue Profesor de Economía y Sociología en la Universidad de Chicago, fue uno los economistas que dedicó gran parte de su esfuerzo intelectual a la temática del análisis económico de la conducta humana.

IV-Robert Nozick, Anarquía, Estado y Utopía: Explotación y Envidia (por Jan D

Nozick plantea, para quienes defienden las distintas formas de justicia distributiva o “no retributivas”, el caso de un famoso jugador de baloncesto, Wilt Chamberlain, que nosotros reemplazaremos por Lionel Messi. Resulta que Messi firma un contrato con un equipo y que establece que en cada partido que se juegue de local, el jugador de fútbol recibirá, digamos, el 15% del precio del ticket de entrada vendido en el estadio. Nozick supone que a la hora de pagar, las personas se encontrarán con una caja especial que lleva el nombre del jugador en cuestión y depositarán directamente ahí el equivalente al 15% del precio de la entrada. La pregunta que hace Nozick es si Messi tiene derecho a recibir este ingreso, si es acaso justa esta distribución.

III-Robert Nozick, Anarquía, Estado y Utopía, Estado y justicia distributiva (por Jan Doxrud)

Llegamos ahora al tema del Estado mínimo y el Estado ultramínimo de Nozick. El Estado gendarme de la teoría liberal clásica es aquel que limita sus funciones a la protección de sus ciudadanos contra la violencia, a protegerlos contra el fraude y que asegure que se cumplan los contratos. El Estado ultramínimo es para Nozick, un orden social intermedio entre las asociaciones privada y el Estado gendarme. El Estado mínimo sólo mantiene el monopolio del uso de la fuerza pero excluyendo cualquier represalia privada ya sea por daño o para exigir compensación como era el caso de las agencias.

II) Robert Nozick, Anarquía, Estado y Utopía: mano invisible y el surgimiento de agencias de protección (por Jan Doxrud)

El lector ya habrá advertido el punto de Nozick y es que de una situación anárquica comienzan aaparecer diversas agencias de protección mutua, de manera espontánea, pero que con el tiempo se verán sometidas a distintas fuerzas como el interés racional, el mercado, la división del trabajo, lo que a la larga llevará a la aparición de algo muy similar al Estado mínimo o a un grupo de Estados mínimos geográficamente diferentes.  Posteriormente Nozick pasa a dar otra explicación de cómo surgen las instituciones sociales: aquella explicación que se denomina comode mano invisible”, que es similar a la explicación que Hayek da sobre cómo operan los órdenes espontáneos, es decir, aquellas instituciones que surgen fruto de la acción humana pero no del diseño y la intención de los seres humanos.

(I) Robert Nozick: Anarquía, Estado y Utopía (por Jan Doxrud)

El libro de Robert Nozick (1938-2002), “Anarquía, Estado y Utopía” fue publicado en 1974, es decir, tres años después de la obra de John Rawls, y constituyó una respuesta a la esencia de los argumentos expuestos en “La Teoría de la Justicia” del filósofo político estadounidense. Así, esta obra libertaria con su metodología individualista surgió el mismo año en que Friedrich Hayek recibió el Premio Nobel de Economía y unos años antes del advenimiento de los gobiernos de Ronald Reagan y Margaret Thatcher, más cercanos a la filosofía de Nozick que la de Rawls. Robert Nozick era hijo de inmigrantes judíos provenientes de Europa oriental. Cursó sus estudios en filosofía en las universidades de Columbia y Princeton. Finalmente sería la Univeridad de Harvard donde Nozick impartiría clases hasta su prematura muerte producto de un cáncer.

(II) ¡Tenemos derechos…! pero, ¿qué es un derecho? (por Jan Doxrud)

El derecho conquistado pasa a ser garantizado por ley por el Estado. Ahora bien, debemos añadir que los derechos no son gratuitos, es decir, se puede reclamar educación gratuita, pero igualmente “otros” deben pagar. La educación, incluso para quienes la conciben como un “derecho social” que no obedece a la lógica del mercado, implica pagar a los profesores, pagar por la construcción de nuevos colegios y mantener la infraestructura de los ya existentes, compra de computadores, libros, cuadernos, bancos, sillas, etc. ¿De dónde obtiene los recursos, siempre escasos, el Estado? La respuesta: impuestos.  Por ende, cuando se reclama un derecho, este será financiado por los individuos que componen la sociedad, a no ser que el Estado sólo obtenga sus ganancias de las empresas estatales, se endeude con el extranjero o imprima billetes acudiendo al Banco Central, pero sabemos que eso no es así.

(I) ¡Tenemos derechos…! pero, ¿qué es un derecho? (por Jan Doxrud)

¿Qué son los derechos? No me refiero a la ciencia jurídica que ya he abordado en otros dos artículos (haga click en Derecho 1 y Derecho 2). Me refiero lisa y llanamente a ese concepto que escuchamos en personas cuando reclaman “tengo derecho a….” ¿Qué significa esa, aparentemente, simple frase? Este es un concepto que escuchamos a diario en el debate público pero, aún así, parece ser una palabra que por su misma familiaridad resulta difícil precisarla. Por ejemplo en la página de laDirección del Trabajo del Gobierno de Chile podemos leer:

(II) Bosquejo sobre la filosofía de vida de León Tolstói (por Jan Doxrud)

Tolstói se mostraba escéptico frente a los progresos materiales, y se mostraba contrario, tal como lo escribe el 14 de abril de 1903, de medir el progreso humano de acuerdo con los éxitos técnicos y científicos. Ahora bien , tampoco se mostraba como un partidario acérrimo de Rousseau y su concepción romántica del “estado de naturaleza” previo al desarrollo de la civilización. Para el escritor ruso el aumento del bienestar de los seres humanos se producía únicamente cuando se producía un aumento del amor, que hace iguales a todos los hombres. En relación a al ciencia, Tolstoi se muestra como un fenomenista, es decir, escribe en su diario que los hechos no existen, puesto que todo lo que existe son nuestras percepciones de los hechos, algo que nos recuerda a aquella frase del Obispo Berkeley: “Ser es ser percibido”.

(I) Bosquejo sobre la filosofía de vida de León Tolstói (por Jan Doxrud)

Lev Tolsói (1828-1910) no necesita presentación. Es considerado como uno de los titanes de la literatura universal y de la literatura la rusa, principalmente por sus dos voluminosas obras: “Anna Karenina” y “Guerra y paz”, obras que pone a prueba a la paciencia de cualquier lector tal como sucede como el “Ulises” de James Joyce o “En busca de tiempo perdido” de Marcel Proust

Dinero e interés en la Europa medieval (por Jan Doxrud)

El dinero y la denominada “usura” (cobro de interés por el dinero prestado) han tenido mala prensa a lo largo de los siglos. Ya Aristóteles criticaba la “crematística” señalando que la acción de acumular dinero solamente como un fin en sí mismo era algo contra natura. La palabra griega “crematística” se refiere al arte de hacerse rico, es decir, el arte de ganar dinero (aunque como ya he señalado en otros artículos, dinero no es necesariamente sinónimo de riqueza). La Iglesia Católica, también se mostró hostil al dinero y la usura, lo mismo sucede con intelectuales, escritores y personalidades políticas. Para León Tolstói (1828-1910) el dinero era una nueva forma de esclavitud impersonal.

La turbulencia económica mundial de 1973 (por Jan Doxrud)

El año 1973 significó un cambio en las reglas del juego en materia económica y también un cambio de paradigma. Desde 1945 (y antes) había prevalecido un modelo económico basado, hasta cierto punto, en las ideas de John Maynard Keynes (1883-1946). Pero más que hablar de economías “keynesianas” quizás sea mejor hablar del nacimiento de economías mixtas, en donde coexistía el mercado y la propiedad privada junto al sector estatal y la propiedad estatal. Por lo demás, este modelo no tuvo que esperar las ideas de Keynes para ser implementados, pues recordemos que el programa económico del Presidente de EEUU Franklin D. Roosevelt, el “New Deal”, fue puesto en marcha en 1933 y la “Teoría general del empleo, el interés y el dinero” de Keynes fue publicada en 1936.

Evolución por selección natural ¿sólo una teoría? (por Jan Doxrud)

La idea de que la naturaleza no es un sistema fijo e inmutable no fue un descubrimiento de Darwin. La naturaleza es dinámica y cambinate aunque, cabe aclarar, no es caótica, puesto que existen ciertos patrones observables. Como explica Waldo Quiroz, el académico y profesor de Química Analítica, Química Ambiental y Epistemología de la Ciencia (PUCV), debemos tener presente que la naturaleza presenta una estructura y que está compuesta por objetosmateriales de distinto nivel. Tales objetos materiales se encuentran interconectados mediante interacciones, químicas o biológicas, de manera que la naturaleza se encuentra estructurada en base a sistemas (desde el sistema solar hasta el sistema nervioso). Además, añade Quiroz, la naturaleza presenta dos tipos de propiedades.

(II) Breve reflexión sobre los viejos y nuevos autoritarismos (por Jan Doxrud)

Comencemos analizando el concepto de regímenes autoritarios. Como nos recuerda Gianfranco Pasquino, existen dos definiciones generales de regímenes autoritarios y de regímenes totalitarios. Empecemos por el primero. Siguiendo al cientista político y sociólogo Juan Linz (1926-2013) los regímenes autoritarios son sistemas de pluralismo político limitado, que se traduce en la falta de competencia partidista-ideológica por el poder genuina. A esto hay que añadir que la clase política no rinde cuentas de su labor, puesto que las lealtades de los dirigentes se dirigen hacia aquellos que le han otorgado el poder por medio de cargos de manera que, como señala Pasquino, el poder fluye desde arriba hacia abajo.